Cada persona tiene su propio camino en el posparto, y todas estamos tratando de descubrir qué es lo que mejor nos funciona. Tuve a mi primer bebé en febrero, y realmente ha sido la experiencia más gratificante aprender cómo ser la mejor mamá para él. En el camino, me di cuenta de que hubo algunas cosas que realmente me ayudaron durante mi recuperación posparto.
Como mencioné antes, cada experiencia es única — no hay una sola forma “correcta” de atravesar el posparto — pero aquí hay algunas cosas que marcaron una gran diferencia para mí.
- Prioriza el descanso
Tomarme las primeras semanas para descansar lo más posible fue absolutamente crucial. Tuve mucha suerte de contar con una comunidad de apoyo que nos ayudó a preparar comidas antes de que llegara el bebé, así que mi esposo y yo no tuvimos que preocuparnos por cocinar. Amaba las siestas que mi bebé y yo tomábamos juntos, y realmente creo que permitirme descansar me ayudó a sanar y recuperarme con más tranquilidad. Los platos pueden esperar. La ropa sucia seguirá ahí mañana. Tu lista de pendientes puede parecer importante, pero tu descanso es esencial para la recuperación. - Establece límites
No me di cuenta de lo agotador que podía ser recibir visitas durante esas primeras semanas. Entre las noches sin dormir y las tomas constantes, tener que “recibir” a personas fue más cansado de lo que esperaba. Agradecí todo el amor y apoyo de amigos y familia, pero también tuve que aprender que está bien decir que no. A veces, una siesta es lo único que te ayuda a sobrellevar el resto del día — y eso es completamente válido. Por otro lado, si te sientes sola y necesitas conexión, también es muy importante que pidas apoyo. Tener una red de apoyo es fundamental. Si sientes que no tienes una,
Welcome Baby es un recurso increíble — pueden venir a tu casa, hacer un seguimiento y ayudarte a responder cualquier pregunta que tengas.
- Movimiento Suave
Mantenerme activa me ha ayudado muchísimo. Claro, esto se ve diferente para cada persona. Yo empecé con caminatas cortas alrededor de la cuadra con mi esposo y mi bebé. Una vez que mi doctora me dijo que ya podía retomar el ejercicio, comencé a agregar más ejercicio poco a poco en mi rutina. El movimiento se convirtió en algo que esperaba con entusiasmo — me daba un espacio para reconectarme conmigo misma y comenzar el día con una mejor mentalidad. He aprendido que cuidar de mí misma me permite ser la mejor versión de mí — no solo para mí, sino también para mi bebé. - Alimenta tu cuerpo
Ya sea que estés amamantando o dando biberón, alimentarte bien es increíblemente importante. Tener un bebé demanda muchísimo del cuerpo, y es esencial nutrirlo adecuadamente. Si decides amamantar, es aún más importante cuidarte para apoyar tanto tus necesidades como las de tu bebé.
Tener algo para picar marcó una gran diferencia para mí. Algo que realmente me ayudó fue preparar bolitas de proteína con anticipación — podía agarrar un par del refrigerador cuando necesitaba algo rápido. Son deliciosas, prácticas y están llenas de proteína. También puedes encontrar muchas botanas llenas de proteína en el supermercado si no tienes tiempo de prepararlas. Aquí tienes algunas ideas de botanas altas en proteína.
Por supuesto, las botanas ayudan, pero asegurarte de comer comidas completas y nutritivas es igual de importante. Soy de esas personas que se apagan si no comen, y descubrí que al priorizar las comidas, me sentía con más energía y podía disfrutar más de los días. Cuando tu cuerpo está bien nutrido, todo — desde la recuperación hasta el cuidado del bebé — se vuelve más manejable. tentempiés ricos en proteínas.
Por supuesto, los tentempiés ayudan, pero asegurarse de que tomas comidas completas y nutritivas es igual de importante. Yo soy el tipo de persona que empieza a apagarse si no come, y descubrí que dando prioridad a las comidas, me sentía con más energía y podía disfrutar más plenamente de los días. Cuando tu cuerpo está bien alimentado, todo -desde la recuperación hasta el cuidado del bebé- resulta más llevadero.
- Encuentra cosas que te den alegría
El último consejo que daría es que encuentres algo que disfrutes hacer — y que lo sigas haciendo, aunque sea solo por unos minutos al día. Puede ser ver un programa que te encanta mientras descansas en la cama, leer tu libro favorito, hacer manualidades, hablar con amigas o familiares, vestirte y maquillarte — lo que sea que te dé alegría y te ayude a sentirte tú misma. .
Me di cuenta rápidamente de que la vida se ve muy diferente después de tener un bebé. Las cosas que antes hacía con facilidad de repente requerían más esfuerzo, porque mi enfoque principal se convirtió en amar y cuidar a esta nueva personita. Ese cambio es un acto de amor enorme — un verdadero sacrificio — y precisamente por eso también es importante amarte a ti misma. .. Haz espacio, aunque sea en formas pequeñas, para las cosas que te ayuden a sentirte centrada y feliz. Cuidarte a ti misma te ayuda a estar plenamente presente para tu bebé y tu familia.
Convertirme en mamá ha sido, sin duda, el viaje más hermoso de mi vida. Eso no significa que haya sido fácil — para nada — pero he aprendido que hay muchas formas de encontrar alegría en los momentos cotidianos. Estos consejos son solo algunas cosas que me han ayudado a adaptarme, sanar y crecer en esta nueva etapa.
Cada experiencia posparto es diferente, y cada persona tiene necesidades únicas. Pero si eres una nueva mamá tratando de encontrar tu camino, espero que algo de esto te ayude a sentirte un poco más acompañada. Estás haciendo un trabajo increíble — sigue adelante, un día a la vez. 💛
