Cómo pueden implicarse los padres ocupados en medio de las exigencias de la carrera profesional

Los niños que se sienten cerca de sus padres tienen el doble de probabilidades de ir a la universidad, un 75% menos de probabilidades de tener un hijo adolescente, un 80% menos de probabilidades de ir a la cárcel y la mitad de probabilidades de sufrir depresión. Pero, ¿qué ocurre con los padres que trabajan muchas horas? Equilibrar una carrera exigente con la construcción de un fuerte vínculo paterno-filial puede ser difícil. ¿Está tu hijo condenado al fracaso porque papá está ocupado?

Me he planteado preguntas similares mientras mi marido se prepara para estudiar medicina. Sé que mis futuros hijos hazlo mejor en general si su padre participa en sus vidas. Así pues, mi marido y yo no podemos evitar preocuparnos por la navegación de los primeros pasos del bebé y las semanas laborales de 80 horas.

Si eres como nosotros y te preocupa que tu hijo se pierda un vínculo paterno crucial, ten la seguridad de que aún puedes tener un impacto positivo en la vida de tu hijo. Tanto si eres cirujano, camionero, director general o cualquier otra persona, puedes ser un padre implicado. Aquí tienes tres sugerencias para empezar a practicar hoy mismo:

1. Establece rutinas y expectativas.

Habla regularmente con tu hijo sobre tu horario de trabajo para que sepa lo que le espera. Luego, haz un hueco en tu agenda para que haya un tiempo constante entre padres e hijos.

Mientras crecía, mis abuelos me llevaban a la tienda de donuts todos los sábados por la mañana. Cada fin de semana, podía contar con levantarme de la cama y conducir hasta nuestro local favorito. Los dueños de la tienda me saludaban por mi nombre antes de pedir mi donut glaseado favorito con un zumo de manzana. Mirando atrás, este ritual matutino era algo más que un dulce capricho; era algo que me hacía sentir segura y conectada con mi familia.

Investiga demuestra que las rutinas familiares -desde los cuentos antes de acostarse hasta las carreras de donuts de los sábados- proporcionan un entorno estable para que los niños tengan un desarrollo saludable. Mantén las rutinas sencillo y realista para que tu hijo pueda contar contigo. Es útil programar las actividades importantes de los niños en tu calendario, igual que harías con una reunión de trabajo.

2. Participa en actividades comunes con tus hijos.

Una estudia sugiere que la participación del padre en el ocio familiar está relacionada con la unidad familiar y un mejor funcionamiento de la familia. El ocio familiar puede incluir cualquier cosa, desde las vacaciones familiares hasta las cenas familiares. Las actividades domésticas comunes y cotidianas son las más significativas para tu hijo. No tiene por qué ser algo grande; cuando vuelves a casa después de un largo día, incluso un paseo rápido con el perro o unos mimos en el sofá serán de gran ayuda. Imagina la sonrisa permanente en la cara de tu hijo cuando os inventéis un tonto apretón de manos secreto o hagáis una fiesta de baile improvisada. Quizás os toméis 10 minutos para mirar las estrellas en el patio o 10 segundos para un abrazo de buenas noches. Deja también que tu hijo te ayude con cosas que ya tienes que hacer, como lavar el coche. Aquí tienes una lista de 40 cosas más actividades sencillas y divertidas que puedes hacer con tu hijo para ayudarle a sentirse más cerca de ti.

3. Prioriza la calidad sobre la cantidad.

Investigación presentada por El Proyecto Paternidad sugiere que «la calidad de la relación padre-hijo importa más que la cantidad concreta de horas que pasan juntos». Los padres pueden seguir marcando una diferencia real en el bienestar y los logros de sus hijos, aunque sólo pasen un número limitado de horas en casa.

Cuando eres con tu hijo, haz un esfuerzo especial para conectar a su nivel. Crecí en un estado diferente al de mi padre. No nos veíamos todos los días, ni siquiera todos los meses. Pero siempre que le visitaba, teníamos noches de películas de miedo en el sótano mientras devorábamos lo que llamábamos «sprinkles with a side of ice cream». Esto era nuestra algo especial. No era cuestión de la frecuencia con que nos veíamos, sino de lo profundamente que conectábamos cuando lo hacíamos.

En este sentido expertos nos recuerdan que elegir estar plenamente presente para tu hijo ayudará a que el tiempo ordinario sea más significativo. Aparta el teléfono o el portátil todo lo que puedas y escucha lo que les emociona o preocupa. Demuéstrale a tu hijo que es importante, aunque estés ocupado.

La verdad es que los padres que trabajan están sometidos a mucho estrés. Se espera de ellos que mantengan a su familia y se impliquen en ella. Equilibrar trabajo y familia no es fácil, pero recuerda: no tienes que ser perfecto, sólo estar presente. ¡Tú puedes!

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